Sexualidad y parejas estables
Se supone que el sexo es divertido –comienza diciendo–, que el orgasmo satisface y que las caricias consuelan. Sin embargo a multitud de parejas estables les sobreviene una pereza irresistible con el paso de los años, una modorra cósmica que convierte el coito en un coñazo, una cuasi-obligación o una obligación rotunda. Ríos de tinta corren en libros de autoayuda y en revistas especializadas








